TRUFAS e COGUMELOS

Rubén Gonzalez Mercabarna

Rubén González: media vida en Laumont

Rubén González es un vendedor de Laumont que empezó a trabajar en Mercabarna hace 16 años, cuando recién había cumplido los 18. Media vida dedicada al ajetreado mundo de Mercabarna.

Llevas media vida trabajando en Mercabarna. ¿Cómo ha evolucionado este espacio hasta ahora?

Han cambiado muchas cosas. Antes el mercado era muy básico, cada uno vendía su producto: las fruterías vendían fruta y verdura, las pescaderías vendía pescado… Con los años, las grandes superficies han abarcado todos los productos y esto nos ha obligado a empresas como nosotros a evolucionar. Ya no se trata solo de vender tu producto, sino que tienes que ir más allá.

¿Cuáles son los grandes cambios durante toda tu experiencia en Mercabarna?

Los canales de comunicación, por ejemplo. Ahora tenemos herramientas muy potentes y fáciles de usar como WhatsApp o el correo electrónico. Hace 16 años todo era mucho más directo, tanto por parte del vendedor como del comprador. Los clientes entraban al mercado con cierta inquietud. No sabían que productos encontrarían ni su precio y debían visitar muchas tiendas para tener una visión clara de cómo estaba ese día el mercado. Ahora… a las 8h de la mañana todos los compradores ya pueden entrar en Mercabarna sabiendo los precios y los productos frescos de los que disponemos.

¿Cómo han afectado estos cambios al sector de los mercados de producto fresco?

Creo que todos los cambios han ido a mejor, todos hemos salido ganando. Se trata de evolucionar y creo que en Laumont siempre lo hemos sabido hacer. Pasa lo mismo cuando hay crisis económicas. Al principio todo se tambalea pero pasados unos años ves que siempre sales reforzado como empresa.

Hablemos de Laumont. ¿Qué evolución ha seguido en su parada de Mercabarna?

Cuando yo empecé solo éramos 2 personas trabajando y, ahora, somos 6. También nos cambiamos de pabellón hace 8 años cuando vimos que el anterior se nos quedaba pequeño y queríamos llegar a otro tipo de público. Además hemos sido referentes en la implementación de nuevas tecnologías. Por ejemplo, hace unos meses hemos instalado una máquina de cobro automático que nos aporta un plus de valor a nuestro proceso de venta.

¿Qué es lo que más valoras de trabajar aquí en Mercabarna?

Tratar con el cliente y con el producto. Aquí cada día es diferente y esto convierte este trabajo en algo divertido, nunca te aburres. Y no solo cada día es diferente: cada año, cada campaña es distinta. Aquí no se puede vivir del pasado, lo único que importa es el presente y debes esforzarte cada día para obtener resultados.

¿Qué características debe tener para ti un buen vendedor?

Lo que da valor a un vendedor es conocer a cada cliente. Saber su actividad, ubicación, zona dónde opera, el cliente final… Hay que tratar a cada cliente con mucha profesionalidad y encontrar siempre una relación win to win, más allá del precio del producto que, históricamente, siempre ha sido el input más importante en la negociación de los mercados.

¿Con qué tipo de clientes tratas a diario?

Con responsables de fruterías, con restaurantes, distribuidores… Son muy variados y, la verdad, es que también se ha notado un cambio del tipo de cliente con el paso del tiempo. Cada vez más el frutero compra directamente por teléfono sin necesidad de venir a Mercabarna y así poder estar en su frutería. También ha aumentado el número de restaurantes que tienen capacidad para comprar directamente aquí en Mercabarna. En los últimos años ha incrementado el volumen de clientes: ahora viene más gente de otras partes del país e incluso de otros países, como Francia o Marruecos. Esto es gracias a la mejora de las infraestructuras y a los recursos que se han destinado para que Mercabarna sea un referente mundial en su sector.

 ¿Recuerdas alguna campaña especial o más dura que otras?

Ahora tenemos muy reciente el impacto de la crisis del Covid… Se sufrió bastante durante los primeros días: teníamos la cámara llena de producto pero no podíamos vender prácticamente a nadie. Había mucha incertidumbre pero, por suerte, a partir del mes de mayo pudimos volver a nuestros puestos de trabajo y empezar la recuperación.

¿Cuándo son habitualmente los meses con más volumen de trabajo?

En otoño, sin duda. Hay mucho producto fresco y todo el mundo lo quiere aprovechar: ferias, fruterías y restaurantes; que quieren tener en su carta las mejores setas frescas para sus clientes.

Y durante estos meses, ¿cuál es la seta estrella?

Más que una seta estrella, te hablaría de las setas más buscadas, las más codiciadas. Son aquellas que hay mucha menos oferta y durante un periodo de tiempo más limitado, hecho que las convierte en exclusivas. Por ejemplo, la Amanita Caesarea u Ou de Reig, una seta que se encuentra en pocas cantidades y durante pocas semanas. Nadie quiere quedarse sin ella cuando está en el mercado…

Para terminar, ya que hemos hablado de la evolución de Mercabarna y Laumont… ¿cuál ha sido la tendencia del mundo de la seta?

Precisamente todos los cambios que te he comentado han favorecido a acercar el mundo de las setas a la mayoría de la población. Setas como la colmenilla o, incluso, el boletus eran muy desconocidas por el público general hace 20 años. Ahora todo el mundo sabe cuáles son. Cuando hay concursos de cocina en televisión siempre termina apareciendo una seta en alguna receta, es algo que estamos normalizando y va a ser más accesible durante los próximos años. Por otro lado, las setas también son un alimento muy útil y saludable para las personas veganas, un sector que ahora ocupa mucha más gente que hace solo unos pocos años.

Muchas gracias por la entrevista, Rubén.

Muchas gracias a vosotros. El mercado es un mundo donde abunda la calidad humana y se valora la gestión de problemas que puedan surgir con los clientes. Aquí, en nuestra parada de Laumont, creo que nos hemos ganado el respeto de nuestros clientes y esto es fruto del trabajo de todos los que estamos aquí durante todos estos años. Nos enorgullece saber que Laumont es un referente y como siempre seguiremos trabajando para mejorar.

Rubén Mercabarna